martes, 28 de junio de 2011

Odio, amor

Te odio.
Te odio tanto porque te quiero.
Te quiero tanto que te odio por ello.
Y no sé qué hacer con esto que siento...

Te quiero cuando me besas,
te odio cuando me haces llorar.
Te quiero cuando me susurras promesas,
pero te odio cuando sé que nunca llegarán.

Me das paz y sosiego,
si me estrechas entre tus brazos.
Pero es puro fuego lo que siento
Cuando me mientes y me rechazas.

Odio sufrir por ti todo el t iempo,
odio el miedo que me inunda por dentro
cuando creo que te estoy perdiendo.
Pero te quiero, a ti y a tu sonrisa,
a tus dulces y sinceras caricias,
a tú mirada cómplice en la oscuridad,
a tus susurros entonando una melodía.

Odio quererte de esta manera,
porque todo se me hace tan difícil cuando no estás,
que creo que no sería capaz de vivir con tu ausencia.

¿Qué debo hacer, pues
con este sentimiento que me acecha?
Odiarte y quererte, quererte y odiarte
¿Debo vivir con esta condena?

lunes, 27 de junio de 2011

Escuchando al corazón...



Impotencia, maldito sentimiento...
Quiero que algo cambie desesperadamente, me gustaría manejar la situación como si de una marioneta se tratara. Por un momento, desearía que mi vida no fuera nada más que un videojuego, algo virtual donde se me permitiera volver atrás, donde las oportunidades fueran infinitas. Un mundo en el que cada personaje fuera como es, sin contradicciones ni trampa alguna. Podría usar trucos que solucionaran mis problemas tan solo apretando un botón.
Desgraciadamente, no es así.

Las personas somos impulsivas, a la vez que racionales (aunque esto último podría discutirse). Nos dejamos llevar sobretodo por nuestras intuiciones, sentimientos y sensaciones, y muchas veces no pensamos antes de actuar.
Para que una persona sea feliz consigo misma, es necesario que encuentre un equilibrio entre sus pasiones y sus razones (Platón estaría de acuerdo conmigo). Ha de pensar y reflexionar para después actuar correctamente. Aunque todos sabemos que esto teóricamente parece muy fácil, pero la realidad es bien distinta.

Me gustaría poder decir que yo he encontrado ese equilibrio, pero es imposible. Siempre voy a dejarme llevar por mis sentimientos, pues soy una persona impulsiva y bastante sensible. No me gusta ser así, es un sufrimiento añadido a la vida, pues la actitud de una persona repercute mucho en cuanto a su bienestar. Sin embargo, me he acostumbrado a mi manera de ser, y poco a poco he ido mejorando con grandes esfuerzos.

Pero no quiero hablar de impulsos, sólo de sentimientos. 
Hoy he hecho algo que no hacía durante mucho tiempo: he escuchado a mi corazón. 
Y sí, he decidido que no voy a hacer lo que me dicta. Porque implicaría más sufrimiento, más decepciones, más dolor... Y creo que ya he pasado demasiado tiempo con estas sensaciones en mi interior. Aunque nos cueste y nos parezca antinatural, hay momentos que debemos actuar con la mente. Tenemos que acallar esa vocecilla de nuestra conciencia que nos incita a actuar, sobretodo porque sabemos de sobra que eso solo nos llevará a sentirnos peor. Y sí, cuesta mucho no actuar impulsivamente, callarse las emociones y los desahogos, tragarse las lágrimas y las palabras de reproche, pero hay que hacerlo. Hay que tapar las heridas y pensar en otras cosas, como por ejemplo y en mi caso, debo pensar en mí misma.

Y es que me he dado cuenta de que el amor puede ser el mejor sentimiento que una persona puede experimentar, pero también puede ser el peor. Y puede que evadirnos de él sea lo más conveniente en ocasiones, porque incluso puede llevarnos a la locura.
Es normal: tantos momentos compartidos, tantas ilusiones, tantas promesas sin cumplir y tantos planes por realizar, tantos sentimientos ivolucrados...nos invitan a seguir creyendo en el amor. Pero hay que aprender a decir basta,a pensar racionalmente y ver las cosas desde afuera con objetividad y en frío. 

Eso he aprendido hoy, preguntando a mi corazón qué debía hacer he hallado la respuesta. Voy a intentar protegerlo de todas las formas posibles, para que nada ni nadie le haga daño de nuevo. Él se lo merece.
Ahora mi mente y mi razón ocuparán su lugar durante el tiempo que sea necesario, pues de momento es la única forma de sentirme no tan mal.

Impotencia, maldito sentimiento...


domingo, 29 de mayo de 2011

REFLEXIÓN

¿Qué es esto que siento? No es agradable, más bien todo lo contrario. Desearía con todas mis fuerzas no sentirlo ni un segundo más. 
¿Es rabia? ¿Es ira? ¿Tal vez miedo? No estoy segura.
Miro por la ventana e intento distrarme. 
El sol me achina los ojos, me impide ver con claridad. La suave brisa me despeina con sigilo, como si de una caricia se tratara. En mis ojos una lágrima se asoma tímidamente, con miedo a salir.
Y en ese mismo instante me doy cuenta de que estoy llorando. Esa lágrima era un simple aviso de lo que vendría después. 
Me enfado conmigo misma. No quiero llorar, no debo hacerlo. No sirve de nada, es un sufrimiento innecesario. Pero esa sensación lo único que me provoca es un llanto más sofocado. 
Ahora el mar no puede detenerse...



Cuantas cosas rondan mi cabeza. Me siento sola, más sola que nunca. Soy una incomprendida, todo a mi alrededor me parece injusto. Creo que el mundo está contra mí, y no entiendo por qué.
"¿Qué he hecho yo para merecer esto? ", me pregunto una y otra vez en mi interior.
No tengo una respuesta a esa pregunta, y de hecho no creo que esa pregunta lleve a ningua parte. En ese momento soy una simple víctima que tristemente se lamenta en soledad.
La impotencia me domina, desearía estar soñando. Me encantaría ser otra persona, vivir lejos de donde estoy, empezar de cero.
En ese momento no soy dueña de mí misma y me encantaría dejarme llevar por lo que sea, pero cambiar ese dolor por cualquier otro sentimiento.

Me limpio las lágrimas que han empapado mi rostro. Intento controlar mi respiración. Alejo todos esos pensamientos y miro el cielo azul. Es tan hermoso... transimite tanta tranquilidad y sosiego...
Las nubes blancas de algodón se mueven lentamente al ritmo del viento. Y mi mente, por un momento, se queda totalmente en blanco.
Ahora todo parece cobrar un nuevo sentido. 
Una melodía lejana llega a mis oídos. Intento adivinar de qué canción se trata. Cuando lo averiguo, esbozo una pequeña sonrisa. 

Puede que al fin y al cabo no fuera para tanto. Es más, tengo que estar feliz por todo lo que tengo y conservo. Pienso en aquello que me hace feliz, en que no vale la pena desperdiciar el tiempode esa manera.
Sé que ha sido un momento pasajero, y que por muy mala que pueda llegar a ser la situación, puede mejorar. Mi mente enfoca desde otra perspectiva. Los pensamientos positivos nacen y se desarollan poco a poco, llevándome lejos de donde estaba al principio.

Un pájaro atraviesa el cielo, libre y sin complejos ni preocupaciones. Sí,  a veces me gustaría ser como ese pájaro... y volar lejos de aquí sin ataduras ni problemas a los que atender. Pero si pudiera elegir, seguiría siendo yo misma. Pues únicamente se puede disfrutar de los buenos momentos cuando has pasado por otros que no lo han sido. Sólo así aprecias todo cuanto tienes a tu alrededor. Sólo así puedes entender verdaderamente en qué consiste la felicidad.

La felicidadad es un sentimiento como los demás, pero tan especial que por ello solo aparece temporalmente, en ocasiones, no siempre estará ahí...
Tras esta reflexión me tranquilizo, miro de nuevo el cielo y, aunque suene contradictorio, en ese momento y a pesar de todo, me siento muy FELIZ :)

sábado, 14 de mayo de 2011

Mucho más que un equipo

No lo entiendo.
La gente se comporta de forma extraña. Se contradicen contínuamente, piensan una cosa y no saben en realidad por qué lo hacen. Le llaman sentimiento, yo lo llamo hipocresía.

No me refiero a los típicos hipócritas que saben perfectamente que actúan de forma diferente a como se expresan hacia los demás, sinó a aquellos a los que les encanta defender una idea (por absurda que sea) simplemente basada en una percepción, un simple tópico o incluso un sentimiento transimitido de generación en generación y a causa de la sociedad en la que se envuelve.

Quiero hablar del fútbol.
Sí, soy una chica, y aunque no soy una total experta ni entendida de este deporte, me gusta verlo.
Desde pequeña he disfrutado viendo jugar a mi equipo, alegrándome con sus triunfos e incluso llorando con sus derrotas. No sé porqué soy tan aficionada a ese club, aunque uno de los factores que pueden influir sea la familia. Es cierto, la mayoría de las veces, los hijos seguimos las ideas de nuestros padres, que nos las inculcan (a veces indirectamente) desde que comenzamos a tener uso de razón. Pero cuando llegamos a cierta edad, podemos juzgar esas ideas, podemos preguntarnos si son racionales o no, pues ya somos capaces de decidir por nuestra propia cuenta.

Cuando crecí lo suficiente como para ser capaz de juzgar, comprendí que el corazón de muchas personas se inclina por aquello que considera "suyo", es decir, cuando se identifica con ello. Puede tratarse de una ideología, una idea, un sentimiento abstracto,  o incluso puede tratarse de una manera de ser.
Por eso en sencillo predecir la elección de una persona por un equipo concreto de fútbol. Ya sea por sus raíces, por su ideología política, por su manera de ser, etc. hay muchos factores que intervienen en la simpatía por un club o por otro.

Personalmente, estoy cansada de que critiquen a mi equipo desde que tengo uso de razón. Es por ello que tal vez mi vínculo con este equipo se haya incrementado durante estos últimos años de mi vida. Entiendo que a mi alrededor las personas se identifiquen más con el Valencia, pues representa su ciudad y mi ciudad. Pero no entiendo que juzguen a una persona por ser de otro equipo (concretamente el mío) o que su sentimiento de odio hacia un contrincante sea mayor que su deseo de victoria.
Yo siempre me he alegrado de las victorias de mi equipo, y nunca he destilado odio hacia otros. Criticar por criticar es un sentimiento que nace y muere sin ser útil para nadie.
Muchos se creen que por hacer eso son más fieles a su equipo, pero realmente es todo lo contrario. Es así como demuestran que su equipo no les interesa lo suficiente, por eso necesitan alimentar su pasión con odio, rabia y rencor hacia otro. Es decir, que "necesitan" del otro equipo para animar al suyo propio. Es un poco triste, pero es la pura realidad.
Lo he vivido durante toda mi vida, tanto en el colegio como en el instituto. Me cansaba de que mis amigos criticaran por criticar y yo me cansaba defender y discutir por meras absurdeces que rara vez tenían que ver en realidad con el deporte, sino más bien con una ideología.
Personas nacionalistas, centralistas, fascistas, republicanas... Está claro que estas ideologías pueden inclinarte más por un equipo o por otro por muchísimos factores diferentes, pero no está bien generalizar y creer que todo el mundo es de una forma simplemente por pertenecer a un equipo de fútbol o por nacer en una ciudad determinada. Y es que nos encanta generalizar en este pais.

Odio que me consideren de una ideología determinada cuando defiendo a mi equipo.
Yo me siento MADRIDISTA, pero no tiene nada que ver con la política, ni con la ideología, ni con el deseo de que España sea una nación centralista como lo fue hace muchos años (o no tantos).
Soy merengue, galáctica, mi equipo es el equipo blanco y eso siempre será así.
Tal vez sea por influencia de mi familia, pues llevo en mis venas sangre madrileña. Tal vez sea porque desde pequeña cuando veía que mis padres se alegraban cuando ganaba este equipo, yo también me sentía feliz de verles así. Quizás soy tan MADRIDISTA porque mi unión al club se ha hecho más fuerte a base de defenderlos contínuamente del ataque de los que están a mi alrededor y de quitarme de encima tópicos  pequeños pero grandes al mismo tiempo, que no han dejado de perseguirme nunca.

Sea por lo que sea, no quiero que me juzguen por ello. Me gusta como juegan, me gusta la pasión con la que siempre han ganado, me encanta saber que siempre estarán ahí luchando por la victoria y que jamás se rendirán hasta el último momento. Siento que es un gran equipo y que ha conseguido tantas cosas que mundialmente está valorado como se merece, Y creo que son galácticos, sí, porque los jugadores que han pasado por ese equipo son grandes estrellas que en rara ocasión no han brillado. Espero que el Real Madrid, siga defendiendo esas ideas, sentimientos nobles y puros de ganar, sin trampas ni cartones, sin prepotencias ni absurdeces. Que no se dejen avasallar por el eterno rival y que no desistan en ganarles por muy ardua que resulte la situación y por muy en contra que se pongan las cosas.

Solo puedo decir una cosa, pese a quien le pese, el Real Madrid es un equipo sin igual. El fútbol español y mundial no sería lo mismo sin él, y ha demostrado que puede ganar limpiamente a rivales igual de poderosos. Sino, se puede revisar la historia futbolera y entonces se puede ver quien dice la verdad y quien no.

Así que, madridistas de izquierdas, madridistas de derechas, madrileños o no, españoles o no, hombres o mujeres.. Nunca perdáis la pasión por el fútbol, pero mucho menos la pasión por el gran equipo, REAL MADRID.


¡HALA MADRID!





domingo, 1 de agosto de 2010

Sueños...

Otra vez me he despertado pensando en esa persona.
Otra vez he soñado con ella.
Son distintos sueños, pero siempre es ella la que aparece en ellos. ¿Por qué me acecha todas las noches esa pesadilla con diferentes formas? ¿Tiene todo un motivo? ¿Un significado?
¿Significa que tanto me importa esa persona?
Si es así,como me gustaría apartar de mí ese sentimiento y cambiarlo por la indiferencia.
Con ella, he compartido tantos momentos, hemos vivido tantas experiencias... Que me duele demasiado pensar que ya nunca volverá a ser como antes.
Pero ella lo ha decidido así, solo ella.
Ha decidido no querer verme, ha decidido no interesarse por mí y por mis problemas, ha decidido no divertirse conmigo ni hacer cosas juntas.
Solo puedo decir que ella se lo pierde.

Cuando una persona que conoces de hace tanto tiempo te traiciona, y de una forma descarada, te dan ganas de gritar, de buscar algo para desahogarte. Yo de momento solo me he podido desahogar con otras personas, otras amigas a las que le ha pasado lo mismo que a mí. Nos gustaría decirle todo lo que pensamos de ella, nos gustaría dejar las cosas claras.
Hasta nos alegraríamos de acabar mal con ella, pero por lo menos no tener este horrible silencio que no significa absolutamente nada.
Lo mejor de todo es que probablemente ella no tenga ningún problema con esta situación. Seguramente, ella que vive rodeada de falsedad y mentiras, no se de cuenta de lo que está haciendo. Antes me importaba, me preocupaba... Pero ahora ya no.
Lo único que quiero es que sea valiente y dé la cara.
Así por lo menos las pesadillas dejarán de aparecer, porque no las aguanto más...

La amistad hay que cuidarla para mantenerla.
Hay personas que con el tiempo te demuestran que NUNCA han sido realmente tus amigas. Eso me ha pasado a mí con ella.
Duele mucho saberlo, pero duele más callárselo.
Algún día...

lunes, 19 de julio de 2010

No me digas lo que no puedo hacer

Yo hago lo que puedo hacer.
Suena tan obvio...
Pues a veces la gente no entiende que no puede decidir por ti. Que la decisión va a estar en tus manos opinen lo que opinen. Al final solo depende de ti mismo, y aunque lo saben siempre repiten la misma frase: NO PUEDES.
¿Por qué? Si yo intento hacer algo porque realmente quiero conseguirlo, no puedes prohibírmelo. Porque soy yo, es MI vida, y se lo que me conviene o no.
Si me equivoco, me servira para en el futuro aprender del error. Pero mientras tanto, puedes decir lo que quieras, que YO haré lo que crea conveniente.
En la vida hay que intentar hacer. Porque si ni siquiera lo intentas, nunca llegaras a ninguna parte. Hay que arriesgarse, luchar, hay que creer aunque parezca casi imposible. Sino, la vida no tendria ningun sentido. Porque, si no arriesgamos nada, no perdemos, pero tampoco GANAMOS.
Asi que, si queremos algo... no vale un "no puedo". Porque estaremos destinados a no conseguir nada en la vida, esa frase solo nois lleva al fracaso, al no compromiso. Nos lleva a la soledad, a la perdición. Nos lleva lejos de la felicidad.
Cambiemos el no poder, por el querer intentarlo. Cueste lo que cueste, pase lo que pase, pero al menos no quedarnos con la espina clavada de que tal vez podríamos haberlo conseguido si una vez nos hubiesemos interesado realmente en ello.
Nunca digas nunca no.. Nunca digas que NO PUEDES y nunca dejes que te digan que NO PUEDES !!!! :)

jueves, 25 de junio de 2009

El amor es como la música...




La música fluye.... te siento y tú me sientes.

Nuestros labios se encuentran en un beso cálido y suave.
Las notas bailan a nuestro alrededor. Flotan lentamente en el aire.
El aire que respiramos nos eleva, nos atrae... Nos dejamos llevar.
El ritmo crece, la pasión se desata y la música nos incita, nos embriaga.
Es la melodía la que me hace soñar. Siento que este momento es mágico.
El tiempo se para, se detiene ... El silencio por un instante aparece.
Tus ojos se clavan en los míos. Me susurras al oído.
La canción sigue sonando, lejana y sin sentido.
Tú y yo, yo y tu... Nada más que nuestros cuerpos, nada más que nuestras almas.
Este momento es solo NUESTRO, no quiero que termine. Muero si imagino que se acaba.
Te tengo, te deseo. Ahora mis sentidos sólo sienten tu cuerpo.
Sigamos nuestra propia melodía, nuestro propio compás.
Formemos nuestra verdadera canción...
Persigamos nuestro camino. Encontremos nuestro destino.

Estoy segura: Yo soy el tuyo, eres el mío.

viernes, 19 de junio de 2009


Hoy comienza una nueva etapa de mi vida...



Hay veces que creemos que el tiempo no avanza, ¿verdad? En ocasiones nos encontramos con momentos únicos e irrepetibles donde parece que el tiempo se ha detenido por completo.

Ya sea en el instante en el cual tus labios se van acercando lentamente a los labios de otra persona, ya sea en el instante en que una lágrima se deja caer suavemente sobre nuestros rostros. Pero concebimos el tiempo de un modo diferente cuando nos referimos a periodos largos, los cuales forman las etapas que guían y dividen nuestras vidas.


Estas etapas son el conjunto de una serie de vivencias, recuerdos, creencias, pensamientos, etc. que se alojan en nuestras mentes como se aloja el aire en nuestros pulmones.

Siempre están ahí, aunque no sea en todo momento con la misma intensidad. Porque estas etapas nos marcan de un modo u otro y dejan una señal de por vida que será la causa de muchas decisiones y comportamientos que adoptemos en otras etapas posteriores.

Y tales etapas son las que no podemos medir temporalmente hablando. Es decir, nos es imposible concebir el verdadero tiempo que estas etapas suponen. Me refiero a que hay épocas de nuestra vida que las vivimos de modo diferente y por ello nos parece que duran más o menos.



Pues sí, hoy comienza una nueva etapa en mi vida.



No he podido concebir de modo alguno el tiempo que ha podido pasar y no me he llegado a dar cuenta de que esa enorme cantidad de tiempo haya pasado tan rápidamente. Es increíble ver cómo la vida va pasando desapercibida respecto al tiempo, ¿no es así? ¿No hay veces que deseamos tanto que llegue un momento que la espera se nos hace eterna? ¿Y no es verdad que después de pasarlo nos damos cuenta de que realmente no era tanto tiempo el que debíamos esperar?

Es algo contradictorio, pero así funciona la mente humana....



Y de algún modo, me he puesto a pensar en esto. Porque he experimentado ya más de una vez el final y el comienzo de una etapa, pero creo que ésta es la más importante que he vivido hasta el momento.

Se avecinan tiempos de cambio, de tormentas, de sol... Tiempos que significarán un adiós y tiempos que saludarán amistosamente. Tiempos que unirán y separarán. Tiempos que nos harán madurar y crecer. Tiempos que descubrirán nuestra verdadera esencia y tiempos que nos harán afrontar nuevos retos y objetivos. Tiempos que merecerá la pena vivir. Tiempos que nos enseñarán de muchas maneras diferentes. Tiempos de miedo y soledad y tiempos de demostrar la fortaleza de cada uno más allá de las opiniones y creencias...



Todo esto vendrá algún día, y pasará sin que nos demos cuenta de ello.

Por ello, no hemos de pensar en el tiempo que ha pasado si no es para no errar en el presente.

Y tampoco hemos de temer el futuro que no ha llegado y que formaremos a partir de los momentos que vivamos ahora.

Es decir, hemos de vivir en el presente, no dejar que el tiempo nos asuste y vivir la vida afrontando los cambios que en ella se dan y sacando fuerzas para combatir los obstáculos que se interpongan en nuestro camino. Hemos de seguir la luz que nos guíe hacia el triunfo de nuestro ser, con la que consigamos la felicidad que reside en nuestro interior pero que no podemos exteriorizar a causa de esos prejuicios y miedos.



Dejémonos llevar por el tiempo, pero no pensemos en él...

Sólo así podremos disfrutar verdaderamente de la vida :)




martes, 5 de mayo de 2009

EL AMOR













El amor no habla, incapaz de retener en cada palabra la emoción,

el deseo, el orgullo, la obsesión,

la locura y la pasión

que lo componen, el amor no puede hablar.

Necesita conmover, desgarrar, emocionar, necesita

robar el alma de quien lo siente, atravesar

el cuerpo de quien lo anhela.

El amor necesita estremecer.

El amor no habla

El amor canta.




martes, 9 de septiembre de 2008

Miedo....
Miedo es lo que siento.
Miedo,
en este mismo momento
La oscuridad me impide ver
tus labios sobre los míos,
las sombras me arrastran
en una dirección, en un solo sentido.
E imagino...
El miedo me lastima
y me desgarra los sentidos.
No quiero ver tu rostro
si no está junto al MIO
Te ansío...
Las pesadillas se apoderan
de mis sueños, de mi mente.
El miedo recorre mi sangre.
El miedo...
Constantemente
Miedo a perderte
y miedo a quererte.
Miedo a mis sentimientos.
Miedo a ti y a mi deseo,
Miedo, mucho miedo.
Lágrimas sin sentido.
Suspiros, escalofríos.
Miedo a que no me quieras...
y miedo al olvido.
El miedo se apodera
de mi razón y de mi alma.
Pero no hay nada,
nunca, nada,
que me aparte de tu mirada.
El miedo me perseguirá.
El miedo me atacará.
El miedo siempre estará
mientras te quiera....
es la VERDAD.
Nota: Cuando quieres de verdad a alguien, no puedes evitar sentir que lo puedes perder en cualquier momento y por cualquier motivo. Eso es lo que quería expresar con este poema. Espero que os guste =)